¿Por qué "pertenecer" tiene que ser un privilegio?


Un antiguo adagio, que en Internet se ha divulgado muy rápidamente, asevera que “El conocimiento es el único bien que crece cuando se lo comparte”. Pareciera una verdad de Perogrullo y sin embargo algunas personas se aferran y guardan sus conocimientos -sean profundos o superficiales- bajo “7 llaves”, como si fuesen las revelaciones del Santo Grial o una publicación de “The Lancet” aspirante a Premio Nobel. Lo anterior viene a colación en cuanto a las actividades que nos propusimos como objetivos a realizar cuando fundamos este Club Argentino de Coleccionistas de Botellitas que, si bien es incipiente, tiene la tradición y el bagaje de dos clubes anteriores con más de 60 años de historia, como contamos en el Editorial del Nº 1. Somos un Club nuevo, pero no de novatos.

En efecto, desde un principio consideramos que nuestro Club debería estar abierto a todas las personas que así lo quisieran, sin necesidad de pagar una matrícula y/o cuota societaria. Que unos pocos pesos no fuesen un óbice para que una persona, de cualquier lugar del mundo -no sólo de Argentina- pudiera participar en las actividades e informaciones que emanáramos. Así es que al día de hoy más de 20 nacionalidades se ven representadas en nuestro Club. En este sentido, además, nos propusimos realizar una Revista, en la cual participasen reconocidos coleccionistas internacionales de botellitas (como José Fernando Escobar, de Colombia, Carlos López “Carlopeto”, de Perú, y nuestra querida Marilú Alvarez), aportando sus saberes al respecto. Esta Revista, cuyo segundo número tienen hoy en sus computadoras y teléfonos en formato pdf, es totalmente gratuita, y se distribuye libremente bajo la modalidad Creative Commons. De hecho, el primer número de ”+54 Botellitas” fue descargado desde nuestro sitio www.botellitas.club  por más de 700 personas de diferentes países, sin contar las redistribuciones que otras personas hayan hecho por su cuenta.  ¿Por qué hacemos esto? La respuesta es simple (aunque algunos quizás no la compartan, o no lo entiendan): porque nos interesa que ese saber que los elaboradores de contenidos han puesto en esta Revista llegue a la mayor cantidad de coleccionistas posible, de forma que a cada uno de esos potenciales lectores los enriquezca en sus conocimientos de esta temática.

No pretendo ser autorreferencial, pero me gustaría contar brevemente mi experiencia al respecto: cuando comencé con este hobby, prácticamente desconocía casi todo acerca de los diferentes licores, marcas, orígenes, etc. Tuve la suerte de “encontrar” en Facebook la publicación del Club Chileno de Coleccionistas, que tan esmeradamente realizaba Mario Arancibia Guzmán, y poco a poco, con esos espectaculares artículos de sus 20 ediciones, fui adquiriendo ciertas destrezas a la hora de comprar botellitas. Ya no era elegir sólo por el simple hecho de ser una “botellita linda” que engalanase una vitrina. Y la palabra “coleccionar” tomaba más sentido que la de “acumular”… pero sobre esto hablaremos más extensamente en otro Editorial. Por supuesto, también las conversaciones en los diferentes encuentros con las personas más experimentadas, fueron un aporte esencial en ese ir sumando conocimiento.

Al respecto, nuestro Club cuenta con dos grandes especialistas en la temática (no les gustan que los llamen gurúes), que transitaron por los dos clubes argentinos que nos precedieron: “Agrupación La Botellita Argentina (ALBA)” y “El Círculo”, Alfredo Spinelli y Hugo Nami. Alfredo no sólo es una persona que viene coleccionando y produciendo botellitas desde hace más de 60 años, sino también un gran memorioso que nos aporta permanentemente datos e informaciones que nos ilustran en nuestro sitio de Facebook. Hugo, por su formación profesional es un “arqueólogo” del origen de las botellitas en Argentina, y fruto de tantos años de trabajo es su reciente libro “Argentinean Miniature Bottles over Time: History, Classification and Chronology, Volume I.” ("Botellitas argentinas a través del tiempo: historia, clasificación y cronología") que también ha puesto gratuitamente en Internet para todo aquel que lo quiera descargar (ver Sección Enlaces en este portal).

Pues bien, con el objetivo de proveer la mayor y más valiosa cantidad de información referida a nuestra actividad, hemos tomado contacto con algunos de los responsables de publicaciones que se han realizado en diferentes épocas, y a fin de que no se pierdan y puedan estar “unificadas” en un espacio común, les hemos pedido permiso para poder colocarlas en nuestro sitio web. La respuesta de algunos fue realmente muy alentadora, y aquí van los adelantos de quienes ya nos han dado su autorización:

  • David Spaid, Editor de “The Miniature Bottle Collector (MBC)”, de California (USA) con sus 184 ediciones desde 1974 hasta 2005.
  • El ya mencionado Mario Arancibia Guzmán, Editor de la Revista del Club de Coleccionistas de Miniaturas de Licor (Chile), con sus 20 ediciones desde 2009 hasta 2013.
  • Giuseppe Savoca, de Sicilia (Italia), con sus 30 ediciones de “Minibottles Magazine” desde 2009 al 2013.
  • Fernando Saettone, de Lima (Perú) con su publicación “Minis y Más”.
  • Y por supuesto los ejemplares de “El Círculo” de Argentina (48 números aun sin digitalizar), que nuestro socio Luis Pérez Accomo, fue guardando y “custodiando” desde 1973 hasta 1982.

¡Gracias David, Mario, Giuseppe, Fernando y Luis!

Y hay todavía algunas otras tratativas que confirmaremos (o no) más adelante. Retomando el título de este Editorial, creemos que, por lo menos en este rubro tan específico compuesto por coleccionistas de botellitas, “pertenecer” y acceder a información valiosa no debería ser un privilegio sino un acto de generosidad por parte de quienes la producen. Estamos en el siglo de las comunicaciones masivas, abiertas e instantáneas. Sería bueno que así se entendiese. 

Por supuesto esto es un trabajo que requerirá mucho tiempo, dedicación y colaboración de nuestros socios. Y a quienes tengan las ganas y el saber para difundir sus conocimientos acerca de esta temática, sepan que estas páginas están abiertas para recibirlos.

Jorge Rey Valzacchi
Editorial de la Revista "+54 Botellitas" Nro. 2