Nuestra historia

La edad de oro del coleccionismo organizado en Argentina fue, indudablemente, desde la década del ‘50 hasta finales de los ’80, ya que no solo crecían los coleccionistas sino también la cantidad de botellitas que se fabricaban, especialmente vinos, whiskies y licores saborizados. Después en ese momento, y tras varias crisis económicas y muchos cambios socioculturales que sacudieron al país, el entusiasmo por coleccionar botellitas se fue desvaneciendo y consecuentemente la producción de botellas en miniatura se redujo drásticamente. Como parte de ese proceso, y con el cierre de ambos clubes, el número de coleccionistas disminuyó, y las colecciones se vendieron rápidamente a coleccionistas del exterior o se fueron disolviendo. Luego, en las siguientes décadas y hasta recientemente, solo quedaron unos pocos coleccionistas dedicados, pero en forma aislada, con lo cual este pasatiempo casi se extinguió. Así, de ser uno de los líderes mundiales de comunidades de coleccionismo de botellas en miniatura, solo unos pocos individuos continuaron practicando la afición. Algunos coleccionistas de esa edad de oro mantuvieron la mecha encendida, como Cartago Jorge García, Luis Pérez Accomo, Marilú Alvarez y Hugo Ortega (Botellitas Humar), y Hugo Nami, un minucioso documentador y coleccionista de cada una de las botellitas que se fabricaron en Argentina.

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